
JUBILACIONES; como quedarían los haberes con los cambios que trata el senado y cuál sería el impacto fiscal que teme Milei.
La oposición espera convertir en ley el proyecto de reforma previsional que ya tuvo media sanción en Diputados e implica una suba en el ingreso de los jubilados. El Presidente anticipó que vetará la norma porque atentaría contra la meta de déficit cero
El proyecto que se trata en el Senado establece además que el haber mínimo sea el equivalente al 1,09 del valor de la Canasta Básica Total (CBT) de un adulto equivalente del Indec, que para julio estuvo valorizada en $291.472 para quienes reciben un solo ingreso de Anses. Eso deja las jubilaciones en un umbral de $317.704,48, por encima de los $285.581 que percibieron ese mes quienes cobran la mínima ($215.000 de haber y $70.000 de bono).
El impacto estimado por el gobierno de este punto es de 0,27 puntos del PBI para los meses que quedan de 2024 y de 0,77 puntos del PBI en 2025.
La norma también prevé un adicional del 50% de la variación entre la Remuneración imponible promedio de los trabajadores estables (RIPTE) y el IPC para habilitar la posibilidad de mejorar las jubilaciones en contextos de crecimiento económico. De este modo, la inflación, que viene presentando una sostenida desaceleración, no se convertirá en un un techo para los haberes.
Cómo quedan las jubilaciones si se aprueba la reforma
Según la fórmula de movilidad actual, el haber mínimo pasará en septiembre de $225.454 a $234.539 y, en caso de que el gobierno decida continuar con el bono de $70.000, los jubilados de la mínima pasarán a cobrar $304.539 frente a los $295.454 actuales.
- De aprobarse los cambios que propone la oposición, el haber mínimo pasaría a $251.425,8 y a $321.425,8 contemplando el bono.
- Hay que tener en cuenta además el umbral que prevé el proyecto a partir del equivalente a 1,09 CBT para un adulto equivalente, que hasta julio fue de 317.704,48 pesos.
Según el Instituto para el Desarrollo Social Argentino (Idesa), la jubilación mínima se ubicaba en junio pasado un 37% por debajo del nivel registrado en 2017 en términos reales. Desde ese momento, se aplicaron cuatro fórmulas de actualización diferentes y ninguna implicó una recomposición de esa pérdida para los jubilados.