
Brasil enfrenta una ola de calor sin precedentes con temperaturas récord, llegando a 58,5 grados en Río de Janeiro. Quince estados están en alerta por calor extremo, mientras que la demanda de energía eléctrica alcanzó niveles históricos.
Simultáneamente, incendios "fuera de control" devastan el Pantanal, el mayor humedal del mundo. Detectados 2,256 focos en noviembre, una vez más que el año pasado, los incendios amenazan la biodiversidad única de la región, exacerbando la crisis ambiental ya afectada por El Niño y eventos climáticos extremos.